jueves, 21 de marzo de 2013

Llegando a las Ruinas de Hurim



Los tres aventureros seguían con su viaje por las desérticas tierras de Khur, cuando se toparon con una viajera, y no por casualidad. Esta nómada misteriosa se presentó con un mote igual de extraño: Laguna Lúgubre, y dijo llevar siguiéndoles desde varios días atrás. Sabía de las intenciones del grupo, por lo que propuso unirse a ellos, ya que sus objetivos eran los mismos. Los héroes aceptaron de buena gana esta compañía, habida cuenta de los peligros con los que se estaban encontrando. Y fue, sin duda, una decisión acertada, pues su futuro inminente les iba a deparar nuevos problemas.

Poco después de este encuentro, el grupo se cruzó con la amenaza de tres escorpiones gigantes, terribles moradores de las arenas. Presentaban un peligro letal, no tanto por sus enormes garras como por su venenoso aguijón. Los aventureros sabían que tendrían que ser más rápidos y certeros que ellos si querían salir con vida. El combate empezó con un conjuro de Dusk que agrandó a Melnar. Seguidamente, los ataques de unos y otros se precipitaban, con gran acierto por parte de los héroes. El enano con su hacha, Cuervo con su arco, Laguna con sus hechizos, e incluso Dusk con su ballesta, fueron acabando poco a poco con los enemigos. No obstante, antes de derrotarlos, uno de ellos consiguió clavar su aguijón en el místico. Su cuerpo sufría las consecuencias de la maligna dolencia, pero Dusk demostró ser de naturaleza fuerte, y, al menos, no parecía correr el riesgo de morir.

El viaje continuaba, y varias horas después una nueva eventualidad asomó ante los ojos y oídos del grupo durante la noche. El sonido de música y festejos acompañaba al resplandor danzante de lo que parecían fogatas de un campamento. Contaban con la posibilidad de que se tratara de gente hostil, pero los aventureros necesitaban recuperar fuerzas, y la mayoría decidió que valía la pena correr el riesgo de acercarse, a excepción de Laguna, que se mostraba escéptica con la idea.

En cuanto llegaron al campamento la recepción no pudo ser mejor. Se trataba de una compañía de nómadas que no dudaron en prestar ayuda al grupo de personajes, interesarse por su misión y ayudarles en lo que fuera necesario. Se produjo incluso un pacto de sal, pero aún con todo, Laguna seguía desconfiando, por lo que permanecía apartada del tumulto, descansando en la periferia del asentamiento. El líder se llamaba Alakar, un hombre fuerte pero afable. También conocieron a Asmara, una curandera y profetisa, que eliminó el veneno del cuerpo de Dusk y sanó cualquier otra herida. Sin embargo, más importante que sus sanaciones fueron sus predicciones, que transmitió al grupo a modo de frases enigmáticas, tales como:

"Y uno se impondrá a lomos de los constructores de la naturaleza, caminará por un suelo viviente y hablará una voz que es una por encima de muchas..."

"Y una figura de fuego y condenación, forjada a partir de la sangre de un dragón, pero con apariencia abismal, protege un arma de luz que se creía perdida hace mucho tiempo atrás..."

"Los muertos son incansables. Los espíritus, impulsados por antiguas envidias y conflictos, luchan en un cementerio por el alma de una que se creía perdida para siempre..."

De nuevo, los aventureros obtenían respuestas poco claras, aunque tenían la impresión de que todo esto tomaría forma muy pronto. Ahora tocaba descansar, pues partirían al alba de la mañana siguiente, escoltados por los mejores guerreros que el jefe Alakar podía proporcionarles.

La noche parecía transcurrir tranquila, pero mientras casi todos los héroes descansaban en una tienda, Laguna lo hacía apartada, y junto a ella su fiel murciélago que se alertó por algo que la bruja no pudo determinar. En ese momento, una misteriosa presencia penetró en la tienda del resto del grupo, despertándolos con susurros. Sólo Melnar, con su capacidad de ver en la oscuridad, veía claramente la forma de aquel ser, que parecía el espectro de una niña humana. Entre sus melancólicas palabras, algunas frases se apreciaron con claridad:

"Debéis daros prisa... Los vientos transportan las voces de muchos espíritus, y están pidiendo ayuda entre llantos. Debéis mantener la llave a salvo o todos se perderán..."

"En el templo de los traicionados, encontraréis el fragmento de luz que os llevará por el camino que habéis elegido recorrer..."

Antes de que los aventureros pudieran abrir la boca, la aparecida se desvaneció, y su lugar lo tomaron dos nuevas formas, pero esta vez con una clara actitud hostil. Se trataba de dos elementales de aire que les asaltaron de inmediato, sin dejarles más opción que contraatacar.

Dusk, Melnar y Cuervo intentaban herir a tales criaturas incorpóreas sin saber muy bien cómo.  Desvestidos, desprevenidos y con las continuas ráfagas entorpeciendo sus movimientos, sus ataques no resultaban efectivos. El kender sufrió las peores consecuencias, siendo impulsado por el aire y golpeado. El enano, más pesado, conseguía mantener sus pies en el suelo, aunque totalmente desorientado. Dusk, en cambio, pudo escabullirse hasta el exterior para pedir ayuda, y entonces observó que Laguna ya estaba dirigiéndose hacia allí, pues había supuesto que el aviso de su mascota significaba un peligro que amenazaba al grupo. Con el jaleo, el resto de personas del asentamiento fueron despertándose, y en poco tiempo aparecieron Alakar y Asmara. Pero antes de que llegaran a la tienda los dos elementales desparecieron al instante.

Los héroes trataban de explicar lo que había ocurrido, y en cuanto describieron la figura de la niña el rostro de Alakar y Asmara cambió. Dedujeron de quién se podía tratar: Uleena, una niña de su familia, muerta tiempo atrás. El por qué de su aparición era una incógnita, pero quizás intentaba prevenir a los aventureros de lo que el destino les aguardaba. Sea como fuere, nada había cambiado en sus objetivos, y al amanecer partirían como estaba previsto.

Al día siguiente comenzó la marcha hasta las ruinas de Hurim. Alakar advirtió al grupo que él y sus hombres sólo les acompañarían hasta la entrada del valle, pues los nómadas que se habían atrevido a adentrarse allí nunca volvieron. El viaje transcurrió con tranquilidad, y no hubo imprevisto alguno. Tan pronto llegaron al valle, los aventureros se despidieron de Alakar y su escolta. Este les entregó un mapa con indicaciones para poder localizarlo si necesitaban ayuda, y con un fuerte abrazo los héroes volvían a enfrentarse solos a lo que fuera que les esperara en aquel lugar.

La hondonada era bastante grande. Casi en el centro de alzaba un montículo alargado, donde se asentaba una torre blanquecina; a Este y Oeste se divisaban amplias zonas agrestes; y al Norte el objetivo más importante: el Templo. Fue, mientras caminaban hacia allí, que los aventureros notaron movimiento en el montículo, por lo que decidieron explorarlo en primer lugar.

Acceder a ese punto suponía caminar por una empinada ladera empedrada que dificultaba mucho el movimiento. Después de varios metros, descubrieron que lo que les había alertado era una manada de leones de montaña. Los felinos no dudaron en atacar en defensa de su territorio.

Dusk agrandó a Melnar, siguiendo una táctica que había dado buenos resultados en el pasado. El enano ocupaba gran parte del camino, y su tamaño era un blanco demasiado apetecible, por lo que la mayoría de los ataques de los leones se concentraron en él. Aún así, alguno se escabulló para encararse con otros miembros del grupo. La posición de los animales les dotaba de una ventaja en combate que no tardaron en hacer efectiva. Los ataques de unos y otros se resolvían con desigual acierto. Poco a poco, los felinos iban cayendo, pero Melnar sufría graves heridas que le dejaron casi moribundo. Gracias a las curaciones de sus compañeros consiguió mantenerse en pié, y finalmente, los héroes acabaron con la amenaza.

Recuperando el resuello, ahora podían contemplar, más de cerca y con tranquilidad, aquella torre blanca, y la curiosidad por saber qué albergaba en su interior determinó que hacia allí desembocaría su siguiente movimiento.

2 comentarios:

  1. No puedo dejar de imaginarme a Laguna Lúgubre como una adolescente emo/gótica pirada.

    Hete aquí Laguna con su familiar:
    http://i67.photobucket.com/albums/h298/Crow-453/Blood%20Reflections/Information/Main%20Character%20Information/Addams%20Family/WednesdayAddams.gif

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  2. "...cuando se toparon con una viajera, y no por casualidad". Que grande.

    Más te vale que LaLu no de esa impresión, Edgar: según la normal general será la que hable del grupo ya que tiene el carisma más elevado. Vais a sufrir las consecuencias, jeje.

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