Los tres aventureros seguían con su viaje por las
desérticas tierras de Khur, cuando se toparon con una viajera, y no por
casualidad. Esta nómada misteriosa se presentó con un mote igual de extraño:
Laguna Lúgubre, y dijo llevar siguiéndoles desde varios días atrás. Sabía de
las intenciones del grupo, por lo que propuso unirse a ellos, ya que sus
objetivos eran los mismos. Los héroes aceptaron de buena gana esta compañía,
habida cuenta de los peligros con los que se estaban encontrando. Y fue, sin
duda, una decisión acertada, pues su futuro inminente les iba a deparar nuevos
problemas.
Poco después de este encuentro, el grupo se cruzó
con la amenaza de tres escorpiones gigantes, terribles moradores de las arenas.
Presentaban un peligro letal, no tanto por sus enormes garras como por su
venenoso aguijón. Los aventureros sabían que tendrían que ser más rápidos y
certeros que ellos si querían salir con vida. El combate empezó con un conjuro de
Dusk que agrandó a Melnar. Seguidamente, los ataques de unos y otros se
precipitaban, con gran acierto por parte de los héroes. El enano con su hacha,
Cuervo con su arco, Laguna con sus hechizos, e incluso Dusk con su ballesta,
fueron acabando poco a poco con los enemigos. No obstante, antes de
derrotarlos, uno de ellos consiguió clavar su aguijón en el místico. Su cuerpo
sufría las consecuencias de la maligna dolencia, pero Dusk demostró ser de
naturaleza fuerte, y, al menos, no parecía correr el riesgo de morir.
El viaje continuaba, y varias horas después una
nueva eventualidad asomó ante los ojos y oídos del grupo durante la noche. El
sonido de música y festejos acompañaba al resplandor danzante de lo que parecían
fogatas de un campamento. Contaban con la posibilidad de que se tratara de gente
hostil, pero los aventureros necesitaban recuperar fuerzas, y la mayoría decidió
que valía la pena correr el riesgo de acercarse, a excepción de Laguna, que se
mostraba escéptica con la idea.
En cuanto llegaron al campamento la recepción no
pudo ser mejor. Se trataba de una compañía de nómadas que no dudaron en prestar
ayuda al grupo de personajes, interesarse por su misión y ayudarles en lo que
fuera necesario. Se produjo incluso un pacto de sal, pero aún con todo, Laguna
seguía desconfiando, por lo que permanecía apartada del tumulto, descansando en
la periferia del asentamiento. El líder se llamaba Alakar, un hombre fuerte pero
afable. También conocieron a Asmara, una curandera y profetisa, que eliminó el
veneno del cuerpo de Dusk y sanó cualquier otra herida. Sin embargo, más
importante que sus sanaciones fueron sus predicciones, que transmitió al grupo
a modo de frases enigmáticas, tales como:
"Y uno se impondrá a lomos de los
constructores de la naturaleza, caminará por un suelo viviente y hablará una
voz que es una por encima de muchas..."
"Y una figura de fuego y condenación,
forjada a partir de la sangre de un dragón, pero con apariencia abismal,
protege un arma de luz que se creía perdida hace mucho tiempo atrás..."
"Los muertos son incansables. Los espíritus,
impulsados por antiguas envidias y conflictos, luchan en un cementerio por el
alma de una que se creía perdida para siempre..."
De nuevo, los aventureros obtenían respuestas
poco claras, aunque tenían la impresión de que todo esto tomaría forma muy
pronto. Ahora tocaba descansar, pues partirían al alba de la mañana siguiente,
escoltados por los mejores guerreros que el jefe Alakar podía proporcionarles.
La noche parecía transcurrir tranquila, pero
mientras casi todos los héroes descansaban en una tienda, Laguna lo hacía
apartada, y junto a ella su fiel murciélago que se alertó por algo que la bruja
no pudo determinar. En ese momento, una misteriosa presencia penetró en la
tienda del resto del grupo, despertándolos con susurros. Sólo Melnar, con su
capacidad de ver en la oscuridad, veía claramente la forma de aquel ser, que
parecía el espectro de una niña humana. Entre sus melancólicas palabras,
algunas frases se apreciaron con claridad:
"Debéis daros prisa... Los vientos
transportan las voces de muchos espíritus, y están pidiendo ayuda entre
llantos. Debéis mantener la llave a salvo o todos se perderán..."
"En el templo de los traicionados, encontraréis
el fragmento de luz que os llevará por el camino que habéis elegido
recorrer..."
Antes de que los aventureros pudieran abrir la
boca, la aparecida se desvaneció, y su lugar lo tomaron dos nuevas formas, pero
esta vez con una clara actitud hostil. Se trataba de dos elementales de aire
que les asaltaron de inmediato, sin dejarles más opción que contraatacar.
Dusk, Melnar y Cuervo intentaban herir a tales
criaturas incorpóreas sin saber muy bien cómo. Desvestidos, desprevenidos y con las continuas
ráfagas entorpeciendo sus movimientos, sus ataques no resultaban efectivos. El
kender sufrió las peores consecuencias, siendo impulsado por el aire y
golpeado. El enano, más pesado, conseguía mantener sus pies en el suelo, aunque
totalmente desorientado. Dusk, en cambio, pudo escabullirse hasta el exterior
para pedir ayuda, y entonces observó que Laguna ya estaba dirigiéndose hacia
allí, pues había supuesto que el aviso de su mascota significaba un peligro que
amenazaba al grupo. Con el jaleo, el resto de personas del asentamiento fueron
despertándose, y en poco tiempo aparecieron Alakar y Asmara. Pero antes de que
llegaran a la tienda los dos elementales desparecieron al instante.
Los héroes trataban de explicar lo que había
ocurrido, y en cuanto describieron la figura de la niña el rostro de Alakar y
Asmara cambió. Dedujeron de quién se podía tratar: Uleena, una niña de su
familia, muerta tiempo atrás. El por qué de su aparición era una incógnita,
pero quizás intentaba prevenir a los aventureros de lo que el destino les
aguardaba. Sea como fuere, nada había cambiado en sus objetivos, y al amanecer partirían
como estaba previsto.
Al día siguiente comenzó la marcha hasta las
ruinas de Hurim. Alakar advirtió al grupo que él y sus hombres sólo les acompañarían
hasta la entrada del valle, pues los nómadas que se habían atrevido a
adentrarse allí nunca volvieron. El viaje transcurrió con tranquilidad, y no
hubo imprevisto alguno. Tan pronto llegaron al valle, los aventureros se
despidieron de Alakar y su escolta. Este les entregó un mapa con indicaciones
para poder localizarlo si necesitaban ayuda, y con un fuerte abrazo los héroes
volvían a enfrentarse solos a lo que fuera que les esperara en aquel lugar.
La hondonada era bastante grande. Casi en el
centro de alzaba un montículo alargado, donde se asentaba una torre
blanquecina; a Este y Oeste se divisaban amplias zonas agrestes; y al Norte el
objetivo más importante: el Templo. Fue, mientras caminaban hacia allí, que los
aventureros notaron movimiento en el montículo, por lo que decidieron
explorarlo en primer lugar.
Acceder a ese punto suponía caminar por una empinada
ladera empedrada que dificultaba mucho el movimiento. Después de varios metros,
descubrieron que lo que les había alertado era una manada de leones de montaña.
Los felinos no dudaron en atacar en defensa de su territorio.
Dusk agrandó a Melnar, siguiendo una táctica que
había dado buenos resultados en el pasado. El enano ocupaba gran parte del
camino, y su tamaño era un blanco demasiado apetecible, por lo que la mayoría de
los ataques de los leones se concentraron en él. Aún así, alguno se escabulló
para encararse con otros miembros del grupo. La posición de los animales les
dotaba de una ventaja en combate que no tardaron en hacer efectiva. Los ataques
de unos y otros se resolvían con desigual acierto. Poco a poco, los felinos
iban cayendo, pero Melnar sufría graves heridas que le dejaron casi moribundo.
Gracias a las curaciones de sus compañeros consiguió mantenerse en pié, y
finalmente, los héroes acabaron con la amenaza.
Recuperando el resuello, ahora podían contemplar,
más de cerca y con tranquilidad, aquella torre blanca, y la curiosidad por
saber qué albergaba en su interior determinó que hacia allí desembocaría su
siguiente movimiento.
No puedo dejar de imaginarme a Laguna Lúgubre como una adolescente emo/gótica pirada.
ResponderEliminarHete aquí Laguna con su familiar:
http://i67.photobucket.com/albums/h298/Crow-453/Blood%20Reflections/Information/Main%20Character%20Information/Addams%20Family/WednesdayAddams.gif
"...cuando se toparon con una viajera, y no por casualidad". Que grande.
ResponderEliminarMás te vale que LaLu no de esa impresión, Edgar: según la normal general será la que hable del grupo ya que tiene el carisma más elevado. Vais a sufrir las consecuencias, jeje.